8 DE MARZO: NOS TOCAN A UNA, NOS TOCAN A TODAS




Hoy es 8 de marzo.

Hoy en honor a la verdad quiero contar mi historia.

Mi Nickname 20 Letras no es al azar, durante muchos años intenté ser anónima en las RRSS por el acoso que viví.

Soy sobreviviente de violencia domestica a manos de mi ex marido. Fue un ataque de 8 horas aprox. en que me tuvo secuestrada. Me golpeo, vejo, humillo y abuso de todas las formas posibles e inimaginables.

Mi matrimonio fue una tortura desde el día uno, recuerdo haber llorado desde que estaba bailando el vals. Me casé muy enamorada a los 18 años, intentando salir de una familia muy controladora conformada por puras mujeres y lo único que conseguí fue caer en manos de un hombre 11 años mayor, aun mas controlador.

Por supuesto las cosas no fueron así en el principio, tuvimos un noviazgo dentro de todo estable, él presentó algunos signos de agresividad paulatinamente, que yo no supe ver ni interpretar. Por ejemplo, un día en que no quería que saliera de casa me dejó encerrada con llave.

Durante mucho tiempo me culpé por esto, ya que el episodio de violencia se dio cuando ya llevábamos un tiempo separados y fue al verme con otra persona. Pensé que fue mi culpa que el reaccionara así, que dentro de todo no era una mala persona, que yo lo orillé a eso. Incluso mi familia me convenció de esto, cuando mi mamá me vio golpeada al día siguiente su respuesta fue: “es tu marido, tu te lo buscaste”. Creo que esto fue aun mas doloroso que la golpiza misma.

Lo peor fue la persecución que vino después de la separación, no me dejo tranquila durante años, para mis cumpleaños mandaba correos tratándome de lo peor a todos nuestros amigos y conocidos, hizo de todo para intentar hacer de mi vida un infierno, cosas que incluso rayan en lo absurdo.

Afortunadamente, con el tiempo se cansó, yo obtuve el divorcio y no volví a saber de él, pero las secuelas fueron muchísimas, en mi autoestima, en mi confianza, hasta el día de hoy cuando paso por periodos de ansiedad o angustia sueño con él. Se llevó además mi capacidad de confiar en el sexo opuesto y a raíz de eso, después de esta experiencia, me es muy fácil enredarme en relaciones abusivas y desgastantes, ya que en el fondo es a lo que estoy acostumbrada y es lo que siento que merezco.

A pesar de esto me considero afortunada, yo pude salir de ahí, conté con muy poco apoyo familiar y económico, pero logré encontrar un trabajo, arrendar una pieza y salir de ese círculo.

No creo haberlo superado del todo, esto paso en 2008, mas de 10 años atrás, pero al menos hoy puedo contarlo sin ponerme a llorar ni volverme loca de rabia.

Sé de primera mano lo difícil que es tomar la decisión de dejar a un agresor, ya sea psicológico o físico, ellos hacen un trabajo finísimo para desvalorizarte y para que te sientas desamparada, para que tengas que depender de ellos.

Por eso marcho, para que otras mujeres no tengan que pasar lo que yo pasé.

Tranquila hermana, aquí esta tu manada…

20 Letras

Pd: 20 letras son el numero de letras que conforman mi nombre completo ;)

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