EL AMOR ESTÁ EN EL AIRE: Amor Romántico




Ayer fue 14 de febrero y me pareció justo hacer una reflexión sobre el amor como mi primer post del 2019. Este es un tema sobre el que he reflexionado muchísimo los últimos meses.

He visto a las mejores mentes de mi genero languidecer ante un hambre que no saben que padecen, la del amor romántico. Y si amiga mía, todas lo padecemos y es esa una de las cosas más difíciles de ser feminista, deconstruir el amor.

Este post no pretende ser una guía para la vida, ni pretendo dar consejos al respecto, porque yo estoy tan jodida como tú así que no te sientas sola en esto. Solo transcribo pensamientos y artículos que leí por ahí y por allá y que mi mente mezcló e intenta dar algún sentido. Si tiene sentido también para ti, me alegro mucho. ¿Te sientes a menudo demasiado intensa? BIENVENIDA A MI MUNDO.

Nosotras la mayoría de las veces pensamos que escogimos libremente y lo que en realidad hicimos fue adoptar el proyecto de vida de nuestra pareja de turno y hacerlo propio. Pensamos muchas veces que el sueño de otro es el portal para acceder a nuestra propia felicidad, pero es así como nos diluimos en una existencia ajena que solo nos trae depresión y un terrible sentimiento de culpabilidad con nosotras mismas.

¿Y porque normalmente nos pasa esto a nosotras y no a ellos? Porque durante décadas ellos fueron los propietarios de las aventuras, de nosotras solo se esperaba que administráramos domésticamente aquello que ellos construyeran, por lo tanto, la creación del impero quedaba siempre en sus manos, nosotras solo llegábamos en calidad de invitadas a satisfacer las necesidades de procreación y organización de la casa, lo cual solo alimentaba el ego del macho demasiado cautivado consigo mismo.

Cuando algunas de nosotras despertamos de este sopor, es cuando nos viene la desesperación por nuestros propios proyectos inconclusos, en los que nuestra pareja nunca se ofreció a ser participe. Y es aquí cuando algunas ya no pueden escapar. No solo no les pertenece ese sueño con el que con tanto amor participaron, sino que muchas veces tampoco la casa, ni él auto, etc.

Honestamente yo me he perdido en todos los proyectos de mis exparejas, proyectos en los que no se me obligo a participar, en los que participe libre y voluntariamente como testimonio de mi amor a cada uno de ellos y al terminar la relación me quedaba vacía de todo lo que entregue, tanto material como emocionalmente.

He sido esposa, polola, amante, andante y amiga con ventaja. Me han engañado y he engañado, he sido esa a la que dejan cuando se pone a reclamar espacios, he sido la que se aburre de la relación, he sido la oficial celosa y la oficial liberal, la que no sabe terminar para no herirlo y a la que han terminado porque la han dejado de amar simplemente.

He deseado que mis parejas no se junten con las mujeres que me dan celos, con esas a las que siento tan atractivas y perfectas como para que me vayan a dejar por ellas, he deseado que me engañen para tener un motivo de terminar la relación, porque mi deseo de terminar no lo sentía suficiente, he implorado que me perdonen y he perdonado con y sin rencor.

Me han engañado y eso me ha llevado a que después de mucho hacer mérito le diga: “TE PERDONO, PERO NO PUEDES VOLVER A HABLAR CON ELLA”, como si mi pareja fuera mi propiedad, una muestra más de lo capitalista que es el amor romántico.

Estoy convencida de que uno ama como aprendió a amar y así mismo, te calienta lo que te calienta no más, no hay mucha más vuelta que darle al tema.

No voy a ser inflexible como para decir que una infidelidad es imperdonable, estoy convencida de que no es lo peor que te pueden hacer como pareja. Tampoco en decir que nunca hay que involucrase con un hombre casado o con pareja, ¿quién soy yo para decir qué es lo que te debe hacer vibrar a ti o no? Solo digo que dejemos de juzgarnos y hacernos sentir culpables cuando somos presa del amor romántico. ¿Quién es una para moralizar las pulsaciones físicas, químicas y hormonales de las personas?

No siempre es el caso, pero para mi detrás de una infidelidad perdonada hay una premisa importante y es la evitación del abandono disfrazado de amor, es considerar más importante seguir emparejada que no estarlo.

En teoría me encantaría llegar a tener relaciones abiertas, he tratado y sólo me resultan cuando soy la única que está con otras personas. Siento celos, necesidad de control, siento deseos de posesión. Mi historial familiar de hombres desertores hizo que naturalizara las relaciones superficiales que van y vienen.

Las relaciones de pareja son difíciles cuando no son relaciones amorosas, sino relaciones de necesidad, y el amor romántico funciona desde esa premisa, la apocalíptica frase "no puedo estar sin él" y es ahí cuando comenzamos a hundirnos en la miseria. Creía ya haber aprendido, siempre el inicio es hermoso, pero todos ya sabemos que nada es tan maravilloso.

Si Ud. amiga mía pasa más tiempo imaginando cosas malas, psicopatiandolo o con la guata apretada porque siente que no recibe el mismo amor que entrega, si Ud. amiga mía vive insegura por esta razón lo que la hace pensar todo el día en la relación, déjeme decirle que esa es una relación de necesidad y apego, no de amor. Si Ud. cree que yo tengo la solución, lamento informarle que no, yo estoy igual que Ud.

El único tip que podría compartir es que le resten espacio al amor romántico en sus vidas. No conviertan a su pareja en su fuente de felicidad, que sus relaciones no sean su complemento y menos su proyecto de vida. Diversifiquen esto en amistades, hobbies y proyectos personales, laborales y espirituales. Si, sé que suena muy fácil de decir, de hacer no lo es tanto. Pero puedo decir que cada vez que he tenido un desengaño amoroso el trabajo me ha salvado.

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