MI VIDA COMO MADRE SOLTERA
Yo sabía que no sería fácil adaptar
mi vida a ser madre, pero adaptarse a ser madre soltera es aún más difícil.
Lucas tampoco colaboro en un
principio, era una guagua bastante llorona e irritable que me tuvo al borde de
la locura por varios meses, eso sumado a la falta de sueño y cansancio que
provoca cuidar a un lactante.
Aparte de eso se me ocurrió la
genial idea mientras me acostumbraba a la maternidad de cambiarme
tres veces de casa, cambiarme de trabajo, comenzar y terminar una nueva relación
y endeudarme hasta las masas. Conmigo no hay aburrimiento verdad? Siempre estoy,
haciendo, empezando o terminado algo nuevo.
La verdad no es algo de lo que me
sienta orgullosa, pero de lo que si estoy segura es que pasar por todo eso me
ayudo a ordenar mis prioridades, reconocer lo que es más importante y a la
larga comprender que cuando se es madre soltera lo mejor es simplificar la vida
y ser práctica.
No ha sido fácil, pero los beneficios
valen completamente la pena.
Lucas es el sol para mí. Toda mi
existencia está planificada por él y para él.
Ya va a cumplir dos años y no
puedo creer como ha pasado el tiempo, está hablando, asiste al jardin y es la
cosa más bella de todo el universo conocido y paralelo.
Volví al fin a mi amado departamento,
lo acondicione completamente para mi niño, puse rejillas en las ventanas,
cambie el piso de alfombra por piso flotante, compre muebles nuevos y rehíce su
pieza con todas las comodidades que le pude brindar.
El parece estar feliz de tener un
espacio propio donde tener sus juguetes, ver películas y desordenar todo lo que
puede, aunque siempre se viene a dormir con mamá.
Y sí, estoy soltera y más sola
que la una… pero saben qué?... comienzo a pensar que ese es mi estado natural,
basta con que me empareje con algún idiota para que todo el mundo se me venga
abajo. Estar en pareja jamás se me ha dado bien… en cambio estando sola… las
cosas se arreglan casi mágicamente.
Se mamá soltera no ha sido fácil,
pero jamás me había sentido tan tranquila y completa, jamás me había sentido
alguien que valiera realmente la pena… y ahora valgo por dos… soy papá y mamá.
PD: La ultima foto corresponde al regalo del día del Padre que me trajo mi hombrecito del jardín.




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