CUENTA REGRESIVA
Hace unos segundos acabo de cumplir 38 semanas de gestación.
Estoy a la espera de que el Lucas quiera nacer, se supone
que a partir de esta semana ya es un bebe lo suficientemente maduro y la hora
del parto depende enteramente de su voluntad.
Estoy verdaderamente ansiosa, en realidad son varios
sentimientos encontrados, quiero conocer a mi bebe por fin… verlo… besarlo…
olerlo… tenerlo en brazos… pero a la vez sé que es un camino sin retorno, no más
noches de sueño continuo y reparador… no más vivir solo para mí y
despreocupadamente… ahora tendré una “responsabilidad”, que vivirá conmigo, se
alimentara de mí y que dependerá enteramente de mi al menos hasta 18 años más… además está el tema del parto que de por si
es bastante aterrador no saber a qué me voy a enfrentar, a qué tipo de dolor y
en qué momento llegara.
Eso me da bastante miedo, que algo salga mal, que yo no
pueda controlar el dolor, que al Lucas le pase algo malo.
He engordado casi 20 kilos… no se notan tanto ahora, pero después
de tener al Lucas seguro que se van a notar, pero no puedo parar de comer,
tengo hambre todo el tiempo, a cada rato… terrible.
Estoy intentando estudiar cualquier cosa, para no sentir que
estoy desperdiciando tanto el tiempo, cocina, manualidades, literatura para
mamás, etc.
Cada noche se hace más difícil encontrar una posición más cómoda
para dormir, cada día me siento más agotada y cada vez me cuesta más respirar.
Intento disfrutar al máximo estos últimos días de soledad…
porque desde el momento en que Lucas llegue a este mundo… nunca más estaré sola…
20 LETRAS

Comentarios